Viviendo en el presente


Hace poco escribí sobre la importancia de aprender a ser felices, pero recientemente escuché a unos amigos contando sus planes para el futuro, y me di cuenta de que es algo que nunca repetimos lo suficiente. Resulta ser que una vez que se gradúen de la universidad y tengan su primer título, vienen las maestrías, especializaciones y doctorados. Y, si la experiencia nos dice algo, luego viene la búsqueda de trabajos. Luego viene el momento en que finalmente se encuentra una pareja y se decide vivir juntos, casarse, etc. Como indica la ley no escrita de las sociedades, antes de formar una familia se necesita tener las condiciones idóneas… Ese es básicamente el plan de vida en las sociedades modernas.

¿Saben de qué me di cuenta? Las condiciones “idóneas” nunca llegan… Por eso no podemos esperar a que estén para decidirnos a vivir. Está bien, y ya lo dije antes, planificarse, aspirar a más, estudiar, trabajar… pero también está bien vivir. No podemos dejar que cosas superfluas guíen nuestro camino a la felicidad. No podemos dejar que nuestras propias ambiciones y aspiraciones nos saboteen.

Conozco muchas familias felices que nacieron de eventos espontáneos, no planificados. Conozco muchas personas que vivieron en el presente y fueron felices. Lo que trato de decir es que no podemos tener miedo, debemos lanzarnos, ser libres, vivir plenamente. Debemos construir memorias que nos duren toda una vida. Las mejores cosas casi siempre llegan cuando no las esperamos. Los mejores momentos a veces son los que no planeamos. La vida está llena de oportunidades, sorpresas, posibilidades. Es nuestra tarea aprovechar cada segundo. Es nuestro deber con nosotros mismos vivir en el presente.

Por Patricia Rivero.
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Lester Mederos Picart  
( 155 semaines, 2 jours ago)
Hola Patricia! Yo hace poco estaba pensando en eso también. La mayor parte del tiempo pensamos en ¨lo que viene después¨ o ¨lo que hay que hacer luego, o mañana¨ sin percatarnos de que el presente, que es lo único que REALMENTE tenemos, se nos escapa lentamente de las manos. Cada segundo que dejamos de vivir a plenitud no volverá, las palabras que dejamos de decir o las situaciones que no disfrutamos se perdieron para siempre. Tal vez podamos hacer algo HOY que no pudimos hacer AYER, pero el TIEMPO no se recupera. Muy personalmente te puedo decir que las cosas que no planifiqué fueron las que mejor me salieron. Hoy tengo una vida plena y feliz gracias a que ¨escuché a mi corazón¨, como dice Paulo en ¨El Alquimista¨. Esto se resume en actuar con libertad,espontaneidad, con el primer pensamiento que llega. Estoy muy de acuerdo contigo en que las condiciones ideales nunca llegan, pues el ser humano es ambicioso por naturaleza y siempre quiere más. Y no lo critico, pues ser así te ayuda a avanzar en la vida,pero se vuelve nocivo cuando te congela el presente y pasas a vivir permanentemente en el futuro. Te sugiero que en el próximo artículo hables sobre los dos terribles enemigos del hombre: la preocupación (que de cierta forma ya la mencionas aquí) y la culpabilidad (hechos del pasado que no podemos cambiar). Buena suerte, amiga mía.